Eso pasa todos los días, dentro de tu web y sin que tú te enteres. No hay llamada perdida que mirar por la mañana: quien no consigue pedir cita, simplemente no aparece.
Tú no quieres una web. Quieres que tu agenda esté llena. Eso es lo que hacemos.
Mirad mi webGratis, en menos de 48 horas y sin llamada de por medio.
Sí, te lo hemos escrito nosotros. Y no, no se lo mandamos a todo el mundo.
Antes de escribirte miramos tu web como la mira alguien que te acaba de encontrar: con el móvil en la mano y a las once de la noche.
Y después hicimos lo único que de verdad importa: intentar pedir cita.
Ahí vimos una oportunidad que hoy no estás aprovechando. Te la contamos en ese correo, escrito para tu negocio y para ningún otro.
Respóndenos y te ayudamosY si no te interesa, dínoslo y no vuelves a saber de nosotros.
Cuando encargaste tu web, lo que se vendía era eso: una web. Punto. Probablemente la montó un informático, alguien que sabe de código pero no de ventas.
Así que nadie se sentó a pensar qué tenía que conseguir esa web, ni qué pasa cuando alguien llega a ella con un problema y tiene que decidir si te escribe o abre la web de la competencia.
Y llega desde el móvil, a deshora, con prisa y con otras cinco pestañas abiertas. Esto es lo que se encuentra:
Y solo en tu horario, que es justo cuando él también está trabajando. Sin WhatsApp, y con el teléfono escrito en el pie: desde el móvil ni siquiera se puede pulsar.
El DNI, el teléfono y un motivo por escrito, antes de dejarle pedir la cita. Quien te encuentra a las once de la noche no rellena eso: lo deja para mañana, y mañana ya se le ha olvidado.
«¿Qué servicio quieres pedir?», y una lista de nombres que solo entiende quien trabaja ahí dentro. El que no sabe cuál le toca no pregunta: cierra.
Y eso pasa porque tu web probablemente no es fea. Es muda.
Cuenta quién eres y a qué te dedicas. Lo que no hace es llevar a nadie de la mano hasta una cita.
Pero eso tiene arreglo, y ni cuesta tres mil euros ni tres meses de trabajo.
Decidme cuál de las tres me pasaMiramos tu web y te contestamos en menos de 48 horas. Gratis y sin llamada de por medio.
En todo negocio que trabaja con cita hay una grieta por la que se le van los clientes. Casi nunca está donde el dueño cree, y casi siempre está en el último paso, cuando esa persona ya te había elegido.
Por eso no empezamos preguntándote qué web quieres: empezamos siendo tu cliente. Te buscamos como te busca él, entramos donde entra él y seguimos hasta donde se pueda llegar.
La agenda no se llena con la web más bonita. Se llena quitando los pasos que sobran entre tu cliente y la cita, y poniendo los que faltan.
Encontrar tu grieta no te cuesta nada. Dinos cuál es tu web y la recorremos.
Buscad la grieta de mi webEn menos de 48 horas te decimos dónde está, entera y por escrito. Gratis y sin llamada de por medio.
Lo primero que puedes juzgar ya lo estás mirando: esta página la hemos hecho nosotros, y la tuya la escribiríamos igual.
Somos un estudio nuevo con este nombre. Nuevo el nombre, no la gente: llevamos más de quince años en esto, viendo por qué una página trae clientes y otra, igual de bonita, no trae ninguno.
Lo que no tenemos todavía es una pared llena de logos ni cien reseñas que enseñarte, y no vamos a inventárnoslas.
Así que no te pedimos que nos creas. Te pedimos que nos dejes enseñártelo.
Te mandamos lo que hemos visto en tu web, entero, por escrito y sin cobrarte nada. Si lo que te contamos no te dice nada que no supieras, ya sabes que no somos para ti. Y no te ha costado un euro.
No hay comerciales ni cuentas de por medio. Quien mira tu web es quien la hace y quien te contesta el correo.
Una estructura grande no te hace una web mejor. Te la hace más cara, porque hay más gente a la que pagar: el comercial que te la vende, la persona de cuentas que te llama cada quince días y la oficina bonita donde tú no vas a entrar nunca. Y ninguno de los tres va a hacer que tu web te traiga una cita más.
Y lo sabemos porque hemos estado dentro.
Quince años en agencia, en proyectos para Zara, el Museo Thyssen o Wolters Kluwer. Hoy hacemos lo mismo para negocios que no tienen departamento de marketing, y por eso no cuesta lo que cuesta una agencia.
Antes de todo eso estudió Fisioterapia y ejerció, así que sabe lo que es vivir de una agenda y lo que pasa cuando un hueco se queda sin llenar.
Estás pidiendo que miremos tu web. Tardas un minuto en escribirlo y nosotros menos de 48 horas en contestarte.
Miramos tu web y te contestamos en menos de 48 horas, al correo que nos has dejado. Si no ves nada, échale un ojo a la carpeta de spam.
Si lo que te mandamos te sirve, hablamos. Y si no, te lo quedas igual y no vuelves a saber de nosotros.
Una cosa, para no hacerte perder el tiempo: si lo que buscas es una tienda online o si tu web la decide una central, no somos tu estudio.